Un factor condicionante de la experiencia Erasmus+ es dónde te alojas durante todo este periodo, nuestros alumnos se encuentran con familias de acogida que les permiten mejorar su nivel de inglés y conocer mejor la cultura irlandesa. En esta ocasión, nos cuentan cómo está siendo su relación con las familias: 

Vero: 

Vivo en un barrio muy residencial, de esos que están llenos de casitas bajas y donde se respira mucha tranquilidad. La verdad es que no hay monumentos ni museos cerca, es una zona puramente para vivir y descansar. 
 
Hay dos autobuses que conectan con el centro y el trayecto suele ser de una hora o incluso más, así que paso bastante tiempo en el transporte público. A pesar de eso, el ambiente de la casa compensa el viaje. Es una casa de dos pisos con tres habitaciones, salón, cocina, un baño y dos patios, uno delante y otro detrás. Tengo la suerte de tener mi propia habitación y comparto la estancia con otros dos chicos que también están de Erasmus, lo que hace que el ambiente sea muy bueno. 
 
Pero lo que de verdad está marcando mi experiencia es la relación con los dueños de la casa. Son un matrimonio mayor y paso mucho tiempo con ellos, especialmente con la mujer. Se ha portado increíble conmigo desde que llegué; siempre está pendiente de que esté bien y cocina de maravilla, que es algo que se agradece mucho cuando estás fuera. Hablo un montón con ella y eso me está ayudando muchísimo a soltarme con el inglés y a entender mejor el acento de aquí. Al final, aunque esté un poco lejos del bullicio del centro, me siento como en casa. 

Edu: 

Mi familia de acogida está conformada por la madre y sus dos hijos sin más personas de ERASMUS. 
Donde vivo se llama Dundrum, una zona fuera del centro, pero es una buena zona, que tiene su centro comercial, parques, y exactamente donde vivo es un barrio residencial, que tiene su propio campo de fútbol, con fútbol americano además de parques infantiles. Por suerte está bien comunicado, ya que cuenta con metro y dos buses, uno que recorre todo y va hasta al aeropuerto y otro que va directamente al centro en 30 min, tuve bastante suerte con eso. La casa es rasgos generales es bastante grande, tiene 4 habitaciones, salón, etc, además de contar con jardín y patio delantero. No suelo compartir muchos momentos con ellos ya que son personas que trabajan hasta tarde y cenan y duermen temprano, pero me ayudaron mucho a ubicarme en el primer día y enseñarme donde comprar para que fuera económico.  En general estoy contento con mi familia. 

Bea: 

Mi familia de acogida está compuesta por los padres Fabiola y Darren, tienen dos hijos uno de 20 años y el pequeño tiene 15. La casa es bastante grande, tiene dos plantas y tienen jardín privado incluso con huerto, mi habitación tiene puerta aparte y puedo salir y entrar sin molestar a la calle. Han estado pendientes de mí todo el tiempo, me ayudan mucho y me recomiendan sitios para visitar. He cenado varias veces con ellos y he tenido muchas charlas con Fabiola, la madre, que incluso se interesa por aprender español ya que ha viajado a España y le encanta nuestro país.  

Un sábado me quedé en casa y me invitaron a comer con ellos, pude conocer a los padres del marido y fueron muy amables. El barrio es muy familiar se llama Kilmacud, hay cerca guarderías y colegios incluso un centro comercial a 15 minutos andando, es un barrio muy tranquilo con un montón de parques y naturaleza alrededor. He tenido mucha suerte porque tengo cerca el transporte público (bus y tren) y como mucho tardo 40 minutos en llegar al centro. La verdad tenía miedo por el tema de la convivencia con ellos, pero la verdad me iré de aquí encantada con el trato y la amabilidad de la familia. 

Brian: 

En mi casa de acogida solo esta una señora mayor y una chica alemana que esta de Erasmus como yo.  La casa es grande, tiene 3 cuartos, baño, cocina, salón y un jardín precioso donde se puede extender la ropa lavada o tomar el sol. La señora de la casa es muy amable conmigo y siempre me trata muy bien. 

El barrio es bastante tranquilo y está bien comunicado con el centro, no tardaré más de media hora, en cambio para ir a la empresa tengo que coger un bus hasta el centro y de ahí otro bus, la empresa no esta tan lejos de la casa, pero no hay buena combinación, aunque no me supone un problema. Además está al lado del Phoenix Park que es uno de los parques más famosos que hay aquí donde se puede ver ciervos en libertad.  La verdad estoy muy contento con la casa y no tengo ninguna queja. 

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